Los efectos secundarios del CBD no deben ser un motivo de preocupación excesiva, pero la información y la precaución son clave para usarlo de forma segura y reducir riesgos.
En los últimos años, el cannabidiol (CBD) ha ganado popularidad gracias a sus beneficios para la salud, desde aliviar el dolor hasta mejorar el bienestar emocional. Sin embargo, al igual que con cualquier suplemento o tratamiento, es importante conocer tanto sus beneficios como sus posibles efectos secundarios. Aunque el CBD se considera generalmente seguro, existen algunos efectos secundarios que pueden ocurrir, especialmente cuando se toman dosis altas o cuando se usan junto con otros medicamentos. En este artículo, exploraremos los efectos secundarios más comunes del CBD, basados en evidencia científica, para que puedas tomar decisiones informadas sobre su uso.
Aunque los efectos secundarios del CBD son generalmente leves y poco frecuentes, algunas personas pueden experimentar ciertas reacciones. Aquí te presentamos los efectos secundarios más comunes basados en investigaciones científicas.
Uno de los efectos secundarios más reportados por los usuarios de CBD es la somnolencia. Esto es especialmente común cuando se toman dosis altas del producto. Algunas personas informan sentirse más relajadas o cansadas después de consumir CBD, lo cual puede ser útil para quienes sufren de insomnio o ansiedad. Sin embargo, para otros, la fatiga puede resultar incómoda.
Estudio: Según un análisis publicado en Current Drug Safety, el CBD puede inducir somnolencia en algunas personas, especialmente en dosis altas. La intensidad de este efecto varía según la persona y su tolerancia al compuesto.
Generalmente, la sequedad en la boca debido al CBD no es grave ni peligrosa, pero puede resultar incómoda para algunas personas. Este efecto es generalmente leve y desaparece después de un tiempo o cuando se ajusta la dosis. Sin embargo, en algunos casos, la boca seca puede aumentar el riesgo de problemas dentales, como caries o mal aliento, ya que la saliva ayuda a limpiar los dientes y encías de bacterias y restos de comida.
Si bien la sequedad en la boca es un efecto secundario común y generalmente inofensivo, si experimentas sequedad extrema o persistente, o si se acompaña de otros síntomas, es recomendable que consultes a un médico. En casos muy raros, puede ser una señal de que el CBD está interactuando con otros medicamentos o condiciones preexistentes.
Si experimentas sequedad en la boca debido al CBD, hay varias maneras de aliviarla:
En algunos casos, el CBD puede aumentar el apetito. Esto se debe a que, aunque el CBD no se une directamente a los receptores CB1, puede influir en la liberación de neurotransmisores que están involucrados en el control del hambre. Un estudio publicado en Frontiers in Pharmacology sugiere que el CBD podría estimular el apetito en ciertos contextos, sobre todo en dosis bajas, lo que podría beneficiar a personas que sufren de pérdida de apetito, como aquellos que están pasando por tratamientos como la quimioterapia.
Existen casos en los que el CBD podría ayudar a las personas a recuperar el apetito, ya que se ha observado que actúa sobre el sistema endocannabinoide de manera que podría promover el deseo de comer, especialmente en personas con condiciones médicas que afectan su ingesta de alimentos.
Por otro lado, el CBD también puede reducir el apetito en algunas personas. Este efecto es más común cuando se consumen dosis altas de CBD. Aunque el CBD no actúa de la misma manera que el THC, que puede dar una sensación de hambre extrema, algunas investigaciones han sugerido que el CBD podría actuar como un supresor del apetito en determinadas dosis. Es importante señalar que este efecto está menos documentado que el aumento del apetito, pero algunos estudios han observado que el CBD puede alterar el comportamiento alimentario, promoviendo una disminución del consumo de alimentos.
Para la mayoría de las personas, los cambios en el apetito relacionados con el CBD no son graves ni duraderos. Sin embargo, si alguien experimenta un aumento o disminución del apetito de manera significativa y sostenida, podría ser necesario ajustar la dosis de CBD o incluso suspender su uso, especialmente si está afectando negativamente su salud o bienestar.
Algunas personas que consumen CBD experimentan mareos o hipotensión (presión arterial baja). Este es un efecto secundario poco común, pero es importante comprender por qué ocurre y cómo manejarlo.
El CBD puede influir en la presión arterial de una manera compleja. Hay estudios que sugieren que el CBD tiene un efecto vasodilatador, lo que significa que puede ayudar a dilatar los vasos sanguíneos. Al hacer esto, la sangre circula más fácilmente y la presión arterial puede disminuir, lo que puede causar una sensación de mareo o aturdimiento en algunas personas.
Un estudio publicado en The Journal of Clinical Investigation en 2017 mostró que una dosis de 600 mg de CBD redujo temporalmente la presión arterial en personas sanas. Este efecto podría ser más pronunciado si ya hay una tendencia a la hipotensión (presión arterial baja) o si se consume CBD junto con otros medicamentos que también tienen un efecto sobre la presión arterial.
En la mayoría de los casos, los mareos y la hipotensión debido al CBD no son graves ni peligrosos. Sin embargo, la sensación de mareo puede ser incómoda y, en algunas personas, puede ser más pronunciada, especialmente al levantarse rápidamente después de estar sentado o acostado durante un rato. Este fenómeno se conoce como hipotensión ortostática, cuyos efectos son parecidos a la lipotimia, que es cuando la presión arterial baja repentinamente al cambiar de posición.
La hipotensión por CBD no suele durar mucho tiempo, ya que los efectos secundarios tienden a desaparecer después de un corto período de tiempo. Sin embargo, si la persona tiene condiciones médicas preexistentes relacionadas con la presión arterial baja o si ya toma medicamentos para la hipertensión, debe tener precaución.
Una de las consideraciones más importantes al consumir CBD es cómo este puede interactuar con ciertos medicamentos. Aunque el CBD tiene muchos beneficios, su capacidad para afectar el metabolismo de los fármacos en el cuerpo puede causar interacciones que modifiquen la forma en que los medicamentos funcionan. Esto es especialmente relevante cuando se toman medicamentos con un índice terapéutico estrecho (es decir, aquellos en los que incluso pequeños cambios en la concentración en sangre pueden ser peligrosos) o fármacos que afectan al sistema nervioso.
Consulta a un médico: Antes de comenzar a usar CBD, es fundamental hablar con un profesional de la salud, especialmente si tomas medicamentos a largo plazo o tienes condiciones médicas preexistentes. Un médico puede ayudarte a ajustar las dosis de los medicamentos o sugerir alternativas si es necesario.
Esta es una lista de algunos medicamentos comunes y sus posibles interacciones con el CBD:
En general, el CBD está considerado seguro para la mayoría de las personas cuando se usa de forma adecuada. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el CBD es bien tolerado por la mayoría de personas y no tiene efectos psicoactivos significativos. Sin embargo, como con cualquier suplemento, es importante tener precaución y consultar con un profesional de la salud, especialmente si se están tomando otros medicamentos.
Aunque los efectos secundarios del CBD son posibles, la mayoría de las personas que lo utilizan no experimentan reacciones adversas graves. Los efectos secundarios más comunes son leves y temporales, y suelen ocurrir cuando se toman dosis altas. Si decides probar el CBD, es recomendable comenzar con una dosis baja y aumentar gradualmente, observando cómo reacciona tu cuerpo. Recuerda que, aunque el CBD puede ofrecer numerosos beneficios, no es adecuado para todos.
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